miércoles, 30 de marzo de 2011

Una pena que me oxida por dentro
que me barre la quietud y la paz
que inflexible me roba el contento.

sábado, 19 de marzo de 2011

Si Dios existe de verdad, es un hijo de puta.

Si Dios existe de verdad, es un hijo de puta. Un ser que todo lo puede, nos crea, y nos hace con una parte mala para destruirnos a nosotros mismos, para sufrir... Para que los inocentes mueran y sufran sin tener culpa alguna, para que las personas más buenas que malas tengan que pagar por culpa de las más malas que buenas. Dios parece el típico niño aburrido que juega a ser precisamente eso, un dios, y acaba decapitando a sus pobres muñecos. ¿Tan perfecto y grande eres, y no se te ocurre pensar que tal vez sería mejor idea no hacernos si nos haces tan imperfectos? Ahora entiendo eso de que nos haya hecho a su imagen y semejanza: sólo por permitir que existamos ya se entrevé que Él es igual de imperfecto que nosotros. Lo peor de todo, es que él mismo nos echa la culpa de ser un poco malos, incluso nos echó en su tiempo del paraíso. Han pasado más de 2000 años y aún nos tenemos que quedar sin vida eterna. Pero espera un momento... ¿no fueron Adán y Eva los que la cagaron? ¿Qué culpa tenemos nosotros? En fin, supongo que es porque somos como Adán y Eva. Pero de eso ya hemos hablado, no es culpa nuestra. Pero ante todo, Dios nos quiere. No creo que exista Dios, tampoco lo creo a rajatabla, lo que sí creo es que el ser humano necesita algo en lo que apoyarse en este mundo sin sentido, en el que proxenetas y prostitutas se conocen en una sala de chat.