martes, 24 de enero de 2012

Abram - Caen del cielo

Soy aquél al que la vida trató mal y plantó cara, soy ése que resucita en medio de una arcada.

jueves, 19 de enero de 2012

"El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca".

Immanuel Kant.
La noche es profunda,
y me ahogo en sus cielos obscuros;
cada una de las brillantes damas
de la bóveda eterna
se me clavan y me queman por dentro;
y enmudecida mi alma
grita por que la aboguen.

El cosmos intercede
llevando como las olas
mis lágrimas invisibles.
Y una risa se oye en algún rincón
de una galaxia.
¿Puedes oírla? Cierra mis heridas...

Es profunda la noche y hondas son sus mareas.
El flautista de Hamelin usó la música para expulsar a las ratas de la ciudad. Yo uso la música para expulsar a mis demonios personales de mi mente.

Usa la música para calmar una mente enferma.

(...) la ciudad nunca duerme, por tener la obligación de aguantarme y el agujero donde meterme.

Violadores del Verso - La ciudad nunca duerme

miércoles, 18 de enero de 2012

Vuelo hasta una mancha en la pared; me vuelvo ajeno a todo y me sobran hasta mis propios pies.

Extremoduro - Pedrá

Al mundo de mierda

Mira... No sé. Soy feliz a veces. Otras no. En circunstancias como éstas en que me embarga la ansiedad y se agita la sombra en mi vientre, no quiero saber nada de ''lo de fuera''. Porque pienso que, al fin y al cabo, ¿qué soy yo? Bueno, sí, tengo amigos, hay gente que me quiere, todo eso está muy bien. Pero, ¿qué soy yo? En circunstancias como ésta, pienso que no represento nada para el mundo. Al fin y al cabo, tras mi muerte, ¿alguien se acordará de mí? Sí, es cierto, mi familia, mis amigos, ellos se acordarán. Lo sé. No lo dudo. Lamentaran mi pérdida. Pero... Ya está. El tiempo me tragará. Nadie nunca leerá mis escritos cuando ya haya muerto. Nadie observará mi filosofía. Eso no me gusta. Me hace sentirme un grano de arena en medio de un desierto frío y extraño. Ante este tipo de cosas, y en circunstancias como ésta, me gusta darle la vuelta a la tortilla: es el mundo, es todo lo que está fuera de mí un grano de arena, y soy yo un desierto frío y extraño. Y tan frío... Dentro de mí se arremolinan las arenas y soplan vientos gélidos. Y dentro de mí no vive nada. Sólo la pena. Pero el caso es que soy un desierto ancho y extenso, y aunque no lo parezca por lo desolado, me puedo sumergir en mí mismo y encontrar mil glorias entre las arenas. Al fin y al cabo no se está tan helado si uno se sumerge de lleno en ellas. Ahí encuentro compañía. Es un hogar donde me puedo guarecer. Y sólo importo yo, el mundo; el mundo, que no tiene que ver conmigo y que me hace daño haciéndome creer un grano de arena, queda ya lejos de mí.

Y a todo ésto, ¿por qué necesito guarecerme del mundo, y hacer de él un grano de arena, y hacer de mí un desierto frío...? Es por la ansiedad que puebla mi pecho, que aflora como la sangre amarga de la tierra enferma ante cualquier rasguño, e incluso ante cualquier roce superficial.

He aprendido a estar solo, a llorar sin molestar, y a cagarme en los calzones y a dudar.

Extremoduro - Pedrá
-No tienes que preocuparte por nada -me digo a mí mismo en medio de la vastedad de la jungla negra donde descansa mi mente.
Pero la pantera sigue mirándome fijamente, con sus ojos rojizos, brillantes como la sangre de la tierra enferma.

martes, 17 de enero de 2012

Soy un ente atormentado,
un vagabundo de entrañas roídas
que va buscando cariño,
con un palo en la derecha
y en la izquierda un saco
donde guardo el corazón,
que de tantos viejos males
de mi pecho se salió.

domingo, 8 de enero de 2012

Son mis retoños
los poemas que escribo
y me cantan años después
los cantos que he olvidado.
En este espacio siento un vacío lleno de espadas
y sus brillos me confunden
y sus hojas se me clavan.

sábado, 7 de enero de 2012

En medio de la quietud nocturna de la playa, se bajó los pantalones vaqueros junto con los calzoncillos. De cara a la marea, con la brisa despeinando su pelo y refrescando su cara, agarró su pene y expelió el fluido amarillento. El dulce sonido de la orina chocando contra la arena fue un añadido que, junto al vaciado constante de la vejiga, lo hizo sonreir por primera vez en la semana. Había hecho bien en tomarse unas vacaciones por adelantado.

jueves, 22 de diciembre de 2011

1925 - OCD

I never thought the worst enemy
would be in my mind - my mind!
And how long must this persist?
I'm know I'm strange,
but not strange as this.
And OCD is killing me.
And how many years must I be with this?
I hope it passes and it passes quick.
...

viernes, 16 de diciembre de 2011

La Papelería Onírica

Bienvenidos todos a La Papelería Onírica. ¿Tiene usted insominio? No se preocupe. Con nuestros folios de ensueños dormirá placidamente. Sólo tiene que escribir lo que quiere soñar en el folio, y luego dejarse adormecer por el aroma del exquisito papel.
...Eso es, lo tiene que colocar junto a su cama, en la mesa de noche. Así que... ¿qué quiere usted soñar? ¿Quiere soñar con paisajes...? ¿Tal vez con buenas gentes y amables caricias? No se corte: tenemos papel de todas las clases; mire, mire.
Esto es un DIN A4. Es el folio estándar y casi todos nuestros clientes lo suelen pedir en su primera vez. Su tamaño no es ni muy pequeño ni muy grande, pero caben bastantes sueños. ...Ah, ya veo. Prefiere usted algo mejor. Bueno, no importa. Por aquí tenemos un A2. ¿De qué color lo quiere? Cada uno tiene un aroma distinto...
El azul, huele a arroyo y le permite bucear en sus sueños como el pez más envalentonado que jamás surcó los Siete Mares.
El rojo hace que viva sus sueños con la calidez de la sima más honda de la Tierra y la pasión de un ave fénix naciente.
Con el verde le acompañarán la brisa de los bosques y el canto de las hojas.
Oh, dice usted que eso de los colores le parece interesante, pero que necesita un folio más grande... ¡Vaya, es usted un cliente selecto! No se preocupe: ha venido al lugar indicado. Acompáñeme por aquí... cuidado con ese escalón... Muy bien, ya estamos. Eso de la mesa, señor, es un auténtico A0. Ni en sus sueños conseguiría uno mejor, créame. Sé que es usted un cliente especial, un soñador nato. Es por eso que he decidido enseñarle éste. Sólo nos queda uno. ...Ah, le preocupa el color. Señor, debo decirle que aunque sea negro, es uno de los mejores colores en lo que a papel onírico se refiere. No olvide que en el negro habitan las estrellas. Decídase por este tesoro. ¡Tendrá para soñar durante meses!
Ajá. ¿Se lo lleva entonces? ¡Perfecto! Oh, también quiere un A6 color pastel para su hija pequeña. Muy bien, señor. Pase, pase al mostrador... Atento con el escalón... ¡Uy! ¿Está bien, señor? Vaya susto, casi se cae.
Muy bien, aquí puede ir pagando, y tenga su compra. Gracias por venir a La Papelería Onírica y que sueñe usted con lo que usted quiera soñar.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Animal I have become - Three Days Grace

I can't escape this hell
So many times I've tried
But I'm still caged inside
Somebody get me through this nightmare
I can't control myself

So what if you can see the darkest side of me?
No one will ever change this animal I have become
Help me believe it's not the real me
Somebody help me tame this animal
(This animal, this animal)

I can't escape myself
(I can't escape myself)
So many times I've lied
(So many times I've lied)
But there's still rage inside
Somebody get me through this nightmare
I can't control myself

So what if you can see the darkest side of me?
No one will ever change this animal I have become
Help me believe it's not the real me
Somebody help me tame this animal I have become
Help me believe it's not the real me
Somebody help me tame this animal

Somebody help me through this nightmare
I can't control myself
Somebody wake me from this nightmare
I can't escape this hell

(This animal, this animal, this animal, this animal, this animal, this animal, this animal)

So what if you can see the darkest side of me?
No one will ever change this animal I have become
Help me believe it's not the real me
Somebody help me tame this animal I have become
Help me believe it's not the real me
Somebody help me tame this animal
(This animal I have become)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Una herida


Dentro de mí tengo una herida. Una herida invisible. Una herida que nadie aprecia, una herida que, mucho menos, nadie siente.
Pero os puedo asegurar algo: duele y pica. Mucho. Más que una herida real y física, incluso. Y no puedo dejar de rascarme y de ensancharla. Y crece, y crece más... Y duele... Y pica... Y cuanto más pica, menos puedo resistirme a rascarme y hacerla arder en carne viva.
¡Cómo arde, cómo duele! Y no encuentro la cura. Y me desespero, y lo único que hago es rascarme una y otra vez como si así fuera a desaparecer el picor (y la herida) para siempre (el escozor sólo desaparece en el momento en que me rasco, y unos momentos después me vuelve a picar más aún).

Dentro de mí tengo una herida. Una herida que yo hago más grande, y en su sangre putrefacta naufragan todos los barcos de esperanza y luz. Y en su sangre negra cargada de almas del propio Tártaro me hundo, y en su sangre hedionda me ahogo; y trago sangre, y trago penumbras...

Dentro de mí tengo una herida. ¿Qué herida...? Es una fisura ya. Una fisura que me parte el alma, me parte el corazón, y me corta la respiración y las ganas de vivir.
Es difícil hacer como si nada. Seguir adelante. Es difícil no hacer caso al dolor y caminar como si no existiera. Pero es la única manera de que se vaya. Ignorarlo. Y la misma fisura se irá cerrando sola...
Por eso brindo por la fisura, nido de males y de dolor, porque es ella la que me impulsa a andar (me obliga a ello) sin prestarle atención, para que en el futuro decida no prestarle atención y no rascar más heridas invisibles que nadie aprecia y que nadie siente.