lunes, 27 de septiembre de 2010

La idea de existencia es simple: vivir en la inconsciencia del horror

Edgar Fuentes Toledo.

Lobo solitario

No puedo estar enjaulado. No puedo estar prisionero. ¿Pero qué es la jaula, y qué es la prisión...?

Todo está relacionado con los instintos, los sentimientos y la pasión... Unos instintos, por ejemplo, son los del amor, que hacen desear mujeres en el plano sentimental. Pero otros en cambio son instintos sexuales con todo tipo de mujeres. El primer instinto puede eclipsar al otro, de modo que me importe más amar y ser amado y ser ''esclavo'' que ser libre. Pero eso no dura mucho. Además, el amor depende de cómo percibas a una persona, por eso se dice que es ciego: puedes estar ''amando'' a una persona creyendo que es de una manera, y luego resulta ser de otra.

Todo es tan confuso, y tan heterogéneo, que no tardo mucho en desear la libertad. Por eso, prefiero estar solo, hacer el menos daño posible a las personas... Además, en lo tocante al amor, la mayoría de las veces acaba mal. Pienso que es una droga (producción de neurotransmisores en nuestro cerebro) y como toda droga tiene su parte ''buena'' y su parte ''mala''. La dependencia a una persona acaba limitándote demasiado. Y ya bastante me cuesta ser feliz estando solo. No soy maduro, al menos no al completo, y todo está demasiado desordenado dentro de mí. No sé quien soy. No sé que busco. A veces sí sé quien soy y sí sé qué busco. Pero luego resulta ser falso. Es así. Un cuarto desordenado. Más que eso. Una jungla dentro de una casa, que crece, que muta. Un mundo vivo.


Por eso he decidido ser un lobo solitario, para no hacer daño a nadie ni hacerme daño a mí. ''Qué bonito es el amor'', diréis algunos; ''y tú renuncias a él.'' Sí, cierto, es muy bonito, pero también te pudre, y hay muchas cosas más que no resultan tan nocivas para mí. Ni para los demás. La música es un ejemplo de ello. Mi guitarra siempre me acompaña, no importa cómo me sienta, ella siempre se deja acariciar, y podemos hacer el amor mientras yo deslizo mis dedos sobre su regazo. Y si algún día le pasara algo, la arreglaría o me compraría otra. No se puede ''arreglar'' una amante, tampoco te puedes comprar otra nueva si la pierdes. Así que sólo queda sufrir y olvidar, por medio de otras, por medio de la propia música, pero; a fin de cuentas, no se puede cambiar a una persona que ya has perdido, una persona que has querido. No se puede cambiar a una persona para que te vuelva a querer, para que sea como antes.


Por todo esto, implicarme emocionalmente sería como encontrarme con un clan, con una manada de lobos enemiga.


Soy un lobo, porque soy instintivo y destructivo, y soy solitario, porque quiero evitar hacerme más daño o hacer más daño a los demás. Soy un lobo solitario que, las noches de Luna llena recordará el amor, y puede que se sienta triste por dentro, pero, con un potente aullido, mitad de tristeza, mitad de confirmación personal, dejará claro que ése es su camino, y que está en el sendero correcto. Y todo camino tiene sus pros y tiene sus contras. Así que... Hora de cazar.

martes, 14 de septiembre de 2010

La Tierra da diamantes brillantes como estrellas al cielo, y el cielo da estrellas brillantes como diamantes a la Tierra.

martes, 24 de agosto de 2010

El nido de la frustración


Estoy tumbado justo en el centro de un amasijo de botellas rotas y filos cortantes. Bastaría moverse tan sólo un poquito para que esos cristales puntiagudos se abrieran paso por mi piel. Tiemblo. A la vez, me gustaría hacer a un lado todos esos objetos que tan cerca están de mí y que tan cerca están de dañar mi bienestar, si no lo han hecho ya. Me gustaría explotar de pronto en un derroche de fuerza y vitalidad. Pero no se puede. Como ya os he contado, eso no es posible; todos esos objetos punzantes penetrarían en mi cuerpo.

Me sacudo en ese infierno durante unos minutos, tal vez segundos, que se me hacen interminables. No hay reloj, ahí no hay nada. Ni siquiera tengo ropa. Como un bebé en su útero materno, poco puedo hacer más que dar leves sacudidas dentro del espacio que me ha sido, de alguna manera, asignado.

El horizonte, en el que clavo mis ojos por un instante, es un degradado con tonos claros, y, al final, negro, que se transforma progresivamente en un color abismal. Me doy cuenta de que es como si... alguien lo hubiera pintado con un pincel.

Ahora más tranquilo, al haberme acostumbrado dentro de lo que cabe a la situación, miro al suelo, ese suelo en el que estoy acostado en posición fetal. Es tierrilla suelta, probablemente pueda encontrarse en cualquier vertedero. Más allá de los cristales y las botellas rotas, tan sólo hay oscuridad.

Suena un tanto estúpido, pero en ese universo no existe el ''levantarse''. Simplemente no puedo hacerlo. Sólo puedo ir hacia los lados... Y sé que esos fragmentos rotos me destrozarán, porque mi piel, en ese momento, parece extremadamente suave... Bastó rozar una uña en uno de mis movimientos, para hacerme derramar una cantidad cuantiosa de sangre, la suficiente como para provocarme mareos...

Pienso que ya no hay nada que pueda hacer. Y como en respuesta a ese pensamiento, veo un pájaro surcando ese cielo extraño, que parecía haber sido sacado de una pintura, de un museo. Descubro con sorpresa que es grande como la pena y feroz como el dolor en las noches sin compañía. Amigos, no puedo describir más sobre esa especie de ave, simplemente era lo equivalente a ver de repente en forma física todo el dolor, toda la pena, sentida a lo largo de tu vida entera...

El pájaro surca sobre mi cabeza varias veces y con gran rapidez. Y de pronto, un montón de huevos caen sobre ese espacio en el que yo me encontraba. Cada vez son más. Son negros y relucientes, cualquier coleccionista los compraría a buen precio. Pero lejos estaba yo de los coleccionistas, del mundo comercial, y de la sociedad, amigos míos, lejos estaba yo del mundo...

Me asombré cuando los huevos, que eran ya alrededor de cincuenta, eclosionaban, y de ellos salían criaturas babeantes, pseudo pájaros que se tambaleaban como si tuvieran algún tipo de retraso; nuevamente no puedo describir todo eso. Y me picoteaban. Sí, comenzaron a picotearme la tapa de mis sesos. Vi claro lo que buscaban. Querían comerse mi cerebro. Y yo lloraba, asustado... En un momento de lucidez (o de perdición, como queráis llamarlo) comencé a arrancarme mi propio pelo, caía con una facilidad impresionante, y mientras, aquellos seres se daban un festín con mis manos, que se veían obligadas a rozarlos. Yo lloraba, gritaba y sufría. Agonizaba.

Pero cuando ya no quedaba ningún pelo, clavé mis diez dedos en mi propia cabeza y la abrí por fin. Toqué esa masa esponjosa, extraña y húmeda, la responsable de todo aquello. Sin miramientos la agarré bien fuerte, y, de un tirón, la separe del resto de mi ser.

Agotado, cedí a los pájaros su cena justo antes de desvanecerme...

lunes, 23 de agosto de 2010

Preso en el desierto


Me canso de no tener pensamientos brillantes. De estar en blanco. Por dentro de mí, un desierto asolador me quema y me seca. Sus tierras son agrietadas y carentes de todo vestigio de agua. Es el lugar más seco, más inhóspito y más árido de todo el mundo, de toda la galaxia.

Pero su aire; tan asfixiante y tan reseco como el aliento del Sol, hacen que, debajo de toda esa tierra muerta; me sacuda, e, iracundo, sacuda conmigo el suelo, como un terremoto capaz de partir una cordillera por la mitad.

Las grietas del desierto se abren cada vez más, es el llanto de la tierra, mi llanto. Sale arenilla disparada en todas las direcciones posibles en este mundo extraño. Parece haber explosiones por todo ese mundo que permanece dormido; en ese infierno en el que yo estoy atrapado, mudo, atado.

Y de pronto una nube de polvo cubre todo. Se ha formado una enorme fisura, y vuelvo a estar en contacto con el exterior. El exterior también está muerto, también me agota. También me mata.

Con todas mis fuerzas, inhalo ese aire podrido y grito para invocar a la lluvia. El cielo me responde con un trueno.

Cuando se ha perdido todo, cuando ya no se tiene esperanza, la vida es una calamidad y la muerte es un deber.

François-Marie Arouet Voltaire.

sábado, 14 de agosto de 2010

Preocupaciones

Si algo te preocupa, y previamente decides que es fútil seguir preocupándote (y decides qué hacer con el problema), cada vez que te atormentes míralo como un indicador para olvidarte y ponerte a otra cosa; no como algo en lo que seguir dando vueltas. El problema es que la preocupación te arrastra a la tentación de pensar, porque crees que así lo solucionarás. Hace falta mucha fuerza de voluntad para quitarle atención a ese tipo de pensamientos que no llevan a ningún lado, porque, como dice el proverbio hindú: ''Si algo tiene solución, ¿para qué te preocupas? Y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?''

jueves, 12 de agosto de 2010

Crashdïet, The buried song, fragmento

I got my ass in trouble again
Same old ball, same old chain.





miércoles, 4 de agosto de 2010

Kárate Kid, frase de un motero, personaje secundario, en la escena de la playa.

*Ex acude dolido junto a su antigua novia, al verla con otro*

-¿Pero esos no habían roto?

-Ella sí, él no.

jueves, 29 de julio de 2010

Suspiro

Se abre paso a través de la garganta; como un caballo desbocado penetra en los pulmones, es el aire, es mi aliento.

Llena mi pecho hasta el final, luego es expulsado con una fuerza inmensa ¡parece irse todo mi dolor con él! Se va yendo, como el viento.

Con un suspiro, se despide la bendición del aire que me da energía, con tan sólo inspirar y expirar, vuelan por un rato las penas como yo pedía.

lunes, 26 de julio de 2010

Si le quieren, se queda; si no le quieren, se va.


Psicología del signo cáncer en www.sermasyo.es


miércoles, 14 de julio de 2010

De todas maneras

De todas maneras
recordé tus labios, tu piel blanca y suave
y de todas maneras
me seguí sintiendo mal por dentro
aunque jamás hubieras sido para mí.

De todas maneras,
aunque tú ya no quisieras saber nada de mí
soñé con tu regreso.
Y de todas maneras,
pretendí olvidar todo esto,
porque, al fin y al cabo, después de todo, y de todas maneras
nunca jamás has sido para mí.

domingo, 11 de julio de 2010

Sagaz (alma de arquero)


Cuidado; en la noche advertí que en el amor
los abrazos y las caricias,
cuando todo acaba
se vuelven contra uno.

Y como el amor pasa a desamor
la dulzura pasa a inmundicias;
estaré dolido si en tus brazos descansaba
este corazón que siempre se rompe cuando no es oportuno.




Puedo sentir una mentira a un millón de millas.

Crashdïet - I can sense a lie. Fragmento, traducción.